Creo que la decisión que Colombia está en proceso de tomar es la mejor para mantener tranquilo a nuestro continente. Veo a Sudamérica muy dividida, por lo que es importante que exista un organismo, como es el caso de EE.UU., que no tenga ningún tipo de influencia externa que lo haga cambiar su forma de actuar. Me explico; lo que sucede con nuestro continente, concretamente con los casos de Venezuela y Colombia es que son dos naciones que no han logrado ponerse de acuerdo en cuanto a la situación cívico-militar que las divide, por lo que una, como es el caso de Colombia, ha decidido darle participación al peor enemigo que tiene su rival, como es el caso de Estados Unidos, con el único objetivo de “mantenerlo a raya”. Nada más, para que el señor Chávez no siga con su discursillo de que Colombia va a lograr que en nuestro continente se desarrolle una verdadera guerra con la inclusión de los “yanquis”.
Creo que el discurso alarmante que ha tomado como bandera de lucha el gobierno de Venezuela no viene al caso, ya que sólo está confirmando que, ante cualquier hecho, cuán mínimo sea, van a detonar la guerra en contra de EE.UU., idea que ha rondado por la cabeza de Chávez desde que es presidente de esa nación. Con esto, sólo va a lograr que EE.UU., una nación que busca, según lo que han dicho, otro fin con esta instalación en Colombia, termine por destruir la nación llanera y desatar la guerra en nuestro continente, lo que será otro objeto de desunión entre los sudamericanos. Por esto mismo, Señor Chávez, manténgase en silencio y sólo hable cuando sea necesario, no siga “echándole leña al fuego”. Quizás puede terminar quemado.
Respecto a el señor Uribe, debe tener cuidado con la decisión que vaya a tomar respecto a este proyecto militar estadounidense, ya que cualquier movimiento en falso puede detonar el desastre sudamericano y la culpa la va a tener Ud. Es por esto que debe actuar con la mayor mesura posible y realizarle el mismo llamado al Sr. Obama. Esto es lo único que le sugiero, nada más.
Por último, un llamado a la señora Fernández, presidenta de Argentina. Por favor, no siga metiéndose en problemas que no le competen y dedíquese a arreglar los desastres que tiene en su país.