miércoles, 16 de septiembre de 2009

Lo bueno y lo malo de Barack Obama


Como siempre se empieza con bueno, esta vez vamos a comenzar por lo malo. A mí gusto una de las cosas que es mala del gobierno de Barack Obama es el acceso a la salud, que es algo que el actual presidente está intentando cambiar, a través de abrir esta necesidad a todos los estadounidenses, no sólo a los que tienen acceso a lo privado. Este es un elemento negativo, ya que todos los seres humanos deberían tener acceso a las necesidades básicas. En el caso de Chile, se dice que todos los chilenos tenemos acceso a la salud a través del plan AUGE. Digo que "se dice" por que aún no se sabe si es que, realmente, todos los chilenos tienen acceso a los servicios de salud, pero por lo menos la gente humilde tiene algún tipo de acceso para verse alguna enfermedad o curarse alguna herida. En el caso de EE.UU. sólo los que tienen dinero pueden postular a la salud, lo que me parece pésimo respecto a lo que sucede en nuestro país.

En cuanto a algun elemento bueno que podamos extraer del gobierno de Barack Obama es la ley "Que ningún niño se quede atrás"(No Child Left Behind) la cual se desarrolla en el sistema educativo de EE.UU, la que se basa en que los estudiantes tengan la oportunidad diferentes aptitudes en lugar de prepararse para un examen estandarizado que muchas veces no refleja el nivel de preparación del alumno. Si esto lo llevamos a nuestro sistema educativo, creo que es un elemento que Chile debería estudiar y traer para que se terminen los problemas con los "pinguinos". Creo que este sistema se cambia gracias a políticas como esta, ya que con pequeñas variaciones el sistema va mejorando y se detiene el descontento de la gente.

Para finalizar, creo que EE.UU. no es un modelo político para seguir, debido a que al ser un país ya desarollado no tiene muchas herramientas que entregarle a un país en "vías de desarrollo", no por que la culpa sea de ellos, sino que nosotros debemos ir a la par con las naciones que buscan el desarrollo e ir avanzand paso a paso.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

¿Reelección en Colombia?

Por un lado, creo que Colombia debería respaldar la derogación de la Constitución que ha requerido su presidente, Álvaro Uribe, para que pueda ser reelecto en la presidencia de aquella nación. Creo esto por que Uribe ha logrado equilibrar un país que, hasta hace poco tiempo, estaba en una completa catástrofe. Creo que un país debe respaldar a una persona que ha logrado “convertir” un país en una nación. ¿No es lo mismo país y nación? Según mi pensar, no. Son dos elementos absolutamente diferentes. El país es cuando un lugar no se ha logrado constituir, ha tenido que vivir constantes zozobras, como fue el caso de Colombia con el narcotráfico y, después, con la guerrilla. Esto hasta que apareció Uribe y la construcción en nación de Colombia, esto a partir de distintas interpolíticas, destacando el término del narcotráfico.

Por otro lado, creo que al mismo Uribe no le conviene que su nación cambie la Constitución y lo legitime nuevamente. No por que sea malo para el propio país, sino por que es malo para el propio nombre de Uribe, ya que se ligará gratuitamente a algo común que está sucediendo en Sudamérica, que es el sistema presidencialista que rige fuertemente en nuestro continente. Y es en este aspecto que Uribe debería arrepentirse en su idea de cambiar la Constitución, ya que se legitimaría como lo ha hecho en Venezuela su enemigo público, Hugo Chávez. Con eso daría espacio para que todos los medios de comunicación le dieran como bombo en fiesta y terminaría siendo el hasme reír del continente en vez de ser una figura a seguir.

Estos son los dos argumentos que presento; no se si la conveniencia o no conveniencia es un tema que se tenga que analizar, lo que sí creo es que ambas partes, tanto Colombia como su presidente Uribe tienen mucho que perder y mucho que ganar, por lo que no es una decisión fácil de tomar para ninguna de las dos partes.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

UNASUR: Lo que viene para la seguridad de Sudamérica

Creo que la decisión que Colombia está en proceso de tomar es la mejor para mantener tranquilo a nuestro continente. Veo a Sudamérica muy dividida, por lo que es importante que exista un organismo, como es el caso de EE.UU., que no tenga ningún tipo de influencia externa que lo haga cambiar su forma de actuar. Me explico; lo que sucede con nuestro continente, concretamente con los casos de Venezuela y Colombia es que son dos naciones que no han logrado ponerse de acuerdo en cuanto a la situación cívico-militar que las divide, por lo que una, como es el caso de Colombia, ha decidido darle participación al peor enemigo que tiene su rival, como es el caso de Estados Unidos, con el único objetivo de “mantenerlo a raya”. Nada más, para que el señor Chávez no siga con su discursillo de que Colombia va a lograr que en nuestro continente se desarrolle una verdadera guerra con la inclusión de los “yanquis”.

Creo que el discurso alarmante que ha tomado como bandera de lucha el gobierno de Venezuela no viene al caso, ya que sólo está confirmando que, ante cualquier hecho, cuán mínimo sea, van a detonar la guerra en contra de EE.UU., idea que ha rondado por la cabeza de Chávez desde que es presidente de esa nación. Con esto, sólo va a lograr que EE.UU., una nación que busca, según lo que han dicho, otro fin con esta instalación en Colombia, termine por destruir la nación llanera y desatar la guerra en nuestro continente, lo que será otro objeto de desunión entre los sudamericanos. Por esto mismo, Señor Chávez, manténgase en silencio y sólo hable cuando sea necesario, no siga “echándole leña al fuego”. Quizás puede terminar quemado.
Respecto a el señor Uribe, debe tener cuidado con la decisión que vaya a tomar respecto a este proyecto militar estadounidense, ya que cualquier movimiento en falso puede detonar el desastre sudamericano y la culpa la va a tener Ud. Es por esto que debe actuar con la mayor mesura posible y realizarle el mismo llamado al Sr. Obama. Esto es lo único que le sugiero, nada más.

Por último, un llamado a la señora Fernández, presidenta de Argentina. Por favor, no siga metiéndose en problemas que no le competen y dedíquese a arreglar los desastres que tiene en su país.